Del comal a la mesa: las gorditas de maíz negro

El aroma del comal anuncia una masa que se transforma entre las manos. Las gorditas de maíz negro reúnen el sabor del maíz, los guisos de casa y el placer de compartir una comida recién hecha.
Una gordita comienza mucho antes de recibir su relleno. Comienza al elegir la masa, sentir su humedad y darle forma con las manos. El comal hace el resto: cocina lentamente el interior y deja en la superficie pequeños dorados, distintos en cada pieza.
En esta propuesta, el maíz negro ocupa el lugar protagonista. Su color da identidad a la masa y permite apreciar sus matices, que pueden variar según el grano y su preparación. Cada gordita conserva las pequeñas diferencias del trabajo manual: un borde ligeramente irregular, un grosor distinto o una marca de tostado.
Al abrirlas, aparecen los sabores de nuestra receta: chicharrón de piel de cerdo en salsa roja, pierna de puerco deshebrada en salsa negra y queso enchilado. Tres rellenos que muestran cómo una misma base puede acompañar preparaciones diferentes. La ensalada de col, pepino, cebolla morada y orégano aporta frescura al conjunto.
Hablar de estas gorditas también invita a conocer a quienes las preparan: cómo aprendieron a trabajar la masa, qué guisos prefieren y en qué momentos las comparten. Esos testimonios permitirán documentar la historia particular de cada cocina, sin atribuir una sola versión a toda una región.
En Cocineras Mexicanas, esta preparación es una invitación a mirar de cerca el maíz y el oficio de cocinarlo: formar, cocer, abrir y compartir.